(c) Julio Plaza
Silencio de luna,
silencio de noche.
Todo está oscuro,
nadie responde.
Una nota de laúd
se oye lejana arriba,
es un pájaro que busca
a una niña perdida.
Silencio de luna,
silencio de noche.
Todo está oscuro,
nadie responde.
Por el valle del olvido
es el viento el que la llama,
sólo se oyen los ecos
por las colinas del alba.
Silencio de luna,
silencio de noche.
Todo está oscuro,
nadie responde.
Ha llegado un emisario
de los lugares remotos.
Trae noticias tristes
en el agua del otoño.
Silencio de luna,
silencio de noche.
Todo está oscuro,
nadie responde.
No ha visto a la niña
ni ha encontrado su rastro.
La lluvia empieza a llorar
y sigue, sigue llorando.
Silencio de luna,
silencio de noche.
Todo está oscuro,
nadie responde.
Cuando nadie lo esperaba
la niña ha aparecido,
se entretuvo jugando
con las zarzas del camino.
No hay silencio en la luna
no hay silencio en la noche.
Ya se oye la alegre risa
de la niña por el monte.
Luz del Olmo

