miércoles, 3 de diciembre de 2014

DOCE HORAS DEL RELOJ


                             
Imagen tomada de aquí:
http://navasgar.wordpress.com/cuentos-motores/el-reloj-dormilon/


La oigo sonar
y sé que es la una.
Pasea sola
Por la laguna

Muy en silencio
Vienen las dos.
Son toda noche
diciendo adiós.

Camina el tiempo
hacia las tres.
Yo te pregunto
si ya las ves.

Van avanzando
hasta las cuatro.
Todos los días
es un teatro.

Si yo imagino
que son las cinco.
Estoy soñando
con dar un brinco.

¿Cuándo estarán
aquí las seis?
A veces pienso
en dieciséis

La luz se acerca
trae las siete.
Podré jugar
con mi juguete.

Por la mañana
nadan las ocho,
en un cacao
y en un bizcocho.

Tengo colegio
justo a las nueve.
Me quedo en casa
si hay hielo y nieve.

Estoy en clase,
y dan las diez.
Pasan las horas
con rapidez.

Es el recreo
llegan las once.
Busca un reloj
que tenga bronce.

El tiempo es aire,
veo las doce.
Mitad del día
y siento goce.

Luz del Olmo 





4 comentarios:

Abejita de la Vega dijo...

El reloj ha marcado las doce horas... muchas veces durante siete años... en la vida de mis veinticuatro veinticinco niños.
Espero que alguno de ellos pase por tus páginas, todavía. La vida no es vida sin poesía, mis niños.

Besos, Luz, que muchos niños pequeños y grandes disfruten tus palabras.

Kety dijo...

. ¡¡Genial para los peques!!
Con Luz, habrá siempre poesia.

Un abrazo a ti, y a Mª Ángeles.

Kety dijo...

. ¡¡Genial para los peques!!
Con Luz, habrá siempre poesia.

Un abrazo a ti, y a Mª Ángeles.

Pamisola dijo...

Qué poema más chulo, Luz, por cosas como esta, es una desventaja ser mayor. :)

Besos.